
Los números primero. El negocio después.
La mayoría de los negocios pequeños no cierran por falta de esfuerzo. Cierran porque nadie ordenó las cuentas desde el principio. Aquí empezamos por ahí.
/ El error más común
Cuando el dinero del negocio paga la casa
Mezclar las finanzas del hogar con las del negocio es el error que más rápido consume el capital. Sin separación contable, no hay forma de saber si el negocio gana o pierde.
El segundo problema es el flujo de caja: vender mucho no salva un negocio que no controla cuándo entra y cuándo sale cada peso.


Tres pasos con metas concretas y plazos reales
Diagnóstico financiero
Plan de costos y flujo
Seguimiento mensual
Revisamos los números cada mes: qué cambió, qué falló y qué ajuste se necesita. Un negocio que se revisa regularmente corrige antes de que el problema crezca.
Revisamos ingresos, egresos y deudas actuales. Separamos lo que es del negocio de lo que es del hogar. Sin ese mapa, cualquier plan es una apuesta.
Construimos juntos una estructura de costos fijos y variables, calculamos el punto de equilibrio real y establecemos cuánto debe quedar en caja cada semana.
Tu negocio merece una base sólida, no un parche
Cuéntanos dónde están tus cuentas hoy. A partir de ahí trazamos el plan paso a paso, con fechas y cifras reales.


